Los precios mundiales de los alimentos bajan en marzo por el descenso del azúcar y los aceites vegetales

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Las primeras previsiones para 2017 apuntan a abundantes cosechas de cereales, a pesar de que muchos agricultores se pasen a otros cultivos

28-04-2017  

 

Los precios mundiales de los alimentos supervisados por la FAO bajaron en marzo, en un contexto de amplia disponibilidad de suministros y expectativas de cosechas abundantes.
 
El índice de precios de los alimentos de la FAO tuvo una media de casi 171 puntos en marzo, marcando un descenso del 2,8 por ciento respecto al mes anterior, aunque permanecía un 13,4 por ciento por encima de su nivel de un año antes.
 
El índice de precios de los alimentos de la FAO es un índice ponderado en base a los intercambios comerciales que hace el seguimiento de los precios internacionales de los cinco grupos principales de alimentos básicos.
 
La FAO presentó hoy también su primera previsión para este año sobre la oferta y la demanda mundial de cereales, confiando en que sea “otra temporada de relativa tranquilidad en los mercados”, con unos inventarios de cereales que se mantienen en niveles casi récord.
 
La carne: excepción en la tendencia general a la baja
 
El índice de precios de los cereales de la FAO disminuyó un 1,8 por ciento con respecto a febrero, arrastrado por el trigo y el maíz, y se encuentra ahora básicamente igual respecto a su nivel de marzo de 2016.
 
El índice de precios de los aceites vegetales de la FAO fue en marzo un 6,2 por ciento más bajo. Las cotizaciones de aceite de palma y de aceite de suelo cayeron este mes al mejorar las previsiones de producción, mientras que las de los aceites de colza y girasol disminuyeron igualmente debido a una mayor disponibilidad de la prevista.
 
El índice de precios del azúcar de la FAO disminuyó un 10,9 por ciento, llegando a su nivel más bajo desde mayo de 2016, debido a la débil demanda de importaciones y a las expectativas de la llegada a los mercados mundiales de abundantes suministros de Brasil, resultado de las buenas cosechas y un menor consumo interno de la producción de bioetanol.
 
Los amplios suministros de leche llevaron a una disminución mensual del 2,3 por ciento en el índice de precios de los productos lácteos de la FAO, que, sin embargo, se mantuvo muy por encima del nivel de hace un año.
 
El índice de precios de la carne de la FAO subió por su parte un 0,7 por ciento, impulsado por la fuerte demanda de importaciones de Asia de carne de bovino y porcino.
Fuente: FAO