Estas ayudas tienen varios fines: la adaptación de la producción al mercado; la implementación de las estructuras de las explotaciones vitícolas; la mejora de la renta y la profesionalización de los viticultores…
Las ayudas se podrán otorgar para compensar la pérdida de ingresos debido a reestructuración y reconversión del viñedo, así como para sufragar los costes por la reimplantación de viñedos, reconversión varietal y mejora de las técnicas de gestión.
Por último, la compensación a los viticultores por pérdida de ingresos, se concederá a razón de 400 euros por hectárea y por campaña (hasta 2 campañas). En definitiva, el viñedo en Aragón seguirá teniendo mucho arraigo.