Bien es verdad que, a finales de enero, se dispuso una prórroga del paquete de medidas de apoyo a este sector, que se ha visto muy perjudicado por la pandemia de coronavirus. Hoteles, restaurantes y cafeterías son buena parte de sus clientes, pero apenas han podido servirles pedidos.
Esta circunstancia ha llevado a numerosas bodegas a acumular existencias. Sin embargo, las exportaciones parecen fluir, por lo que muchas se decantan por esta opción.
El objetivo es recuperar el mercado a medio y largo plazo, para lo cual es preciso establecer una norma de comercialización. En este sentido, se han barajado varias posibilidades, como reducir los rendimientos productivos y realizar retiradas de producto, pero la Comisión Europea tiene la última palabra.