La era digital arraiga en el campo con una tecnología que debemos manejar; se trata de la Agricultura 4.0 con sus innovadoras herramientas y múltiples recursos. Además, la producción de alimentos ha de realizarse siguiendo un criterio sostenible.
Así pues, es imprescindible el apoyo público a la formación de agricultores, a las actividades de transferencia tecnológica y al asesoramiento de explotaciones agrarias de forma directa. A tales fines se han destinado diferentes partidas.
Por otro lado, es preciso mantener el apoyo a las asociaciones que gestionan libros genealógicos de razas autóctonas de Aragón. Su papel es clave en la mejora genética de la ganadería extensiva, por lo cual también contará con la ayuda correspondiente.