El
pasado mes de julio, el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación publicó en el BOE dos órdenes ministeriales con los nuevos
modelos de contrato homologados adaptados a las últimas modificaciones que se
introdujeron en la Ley de la Cadena Alimentaria.
En
apenas un mes del arranque de la vendimia, y con denuncias de que en muchos
casos aún no se ha cerrado el precio de la uva, son muchos los
operadores que han mostrado interés sobre estos modelos de contratos por lo que
desde OIVE se espera que su uso sea muy amplio. Los contratos pueden ser
plurianuales y son adaptables para todo tipo de producto y características por
parte de los operadores. Ángel Villafranca, presidente de la Interprofesional
del Vino de España, señala que “es importante que el sector los utilice ya que
favorecen la transparencia en las operaciones y, por lo tanto, mejoran el
funcionamiento y la estabilidad de la cadena de valor vitivinícola”.
Los
contratos homologados una vez firmados deben registrarse para lo que OIVE ha
confiado un año más en Tragsatec, organismo de reconocido prestigio filial del
grupo Tragsa. Con esta designación, se busca asegurar la privacidad e
independencia de los datos de las transacciones que en todo momento estarán
sujetas a la Ley de la Protección de Datos. Los contratos registrados, en caso
de controversia entre las partes, cuenta con una Comisión de Seguimiento de
Contratos habilitada en el seno de OIVE, para el control, seguimiento y
vigilancia del cumplimiento y propuesta de soluciones de los contratos, si
aparecen discrepancias.
Los
contratos-tipo son muy habituales en sectores agroalimentarios de España y, por
ejemplo, están vigentes en la actualidad en el cítrico o el forraje. Aunque son
de carácter voluntario, en OIVE se recomienda su utilización dentro del sector
vitivinícola ya que además de las ventajas directas que ofrecen a quienes los
utilizan, se produce otra indirecta de carácter global, como es la obtención de
información de gran valor con los datos agregados del conjunto operaciones,
cuyo conocimiento redunda en un beneficio conjunto para todo el sector.