Se trata de una PAC que apuesta por la transición ecológica y digital, por la rentabilidad sostenible de las explotaciones, por la competitividad y por la innovación. En el plano social, promueve la incorporación de la mujer y el apoyo a los jóvenes.
Una de las grandes novedades son los ecoesquemas, una ayuda adicional a la renta básica que recibirán los agricultores por cuidar el medio ambiente y la biodiversidad. Los países estarán obligados a ofrecerlos, pero para los agricultores será voluntario el aceptarlos.
Con respecto a España, que recibirá 47.700 millones de euros, se incorpora la aceituna de mesa como sector receptor de ayudas a la producción, y se extienden los derechos de plantación de viñedo hasta 2040. La agricultura familiar y profesional será nuestro modelo de referencia.